Labios de churrasco
Raúl Perrone
Es uno de los pilares del cine independiente argentino. Director, actor, guionista, dibujante y fotógrafo, aquí habla sobre sus primeros cortos y sobre su ópera prima.
08 de junio del 2009
Nacido en Ituzaingó (provincia de Buenos Aires) en 1952, se trata de uno de los pilares del cine independiente argentino. Director, actor, guionista, dibujante y fotógrafo, en 2009 presentó dos filmes que integran una nueva trilogía sobre el mundo de los adolescentes: 180 grados y Bonus Track. Aquí habla sobre sus primeros cortos y sobre su ópera prima, Labios de churrasco (1994), que junto a Graciadió (1997) y 5 pal' peso (1998) componen una serie de películas sobre los jóvenes suburbanos de los años 90.
Cuando era adolescente veía las películas de Sandro en el cine de Ituzaingó que aparece en Bonus Track y me divertían mucho. Pero empecé a ver cine de verdad en 1971, 1972, en UNCIPAR. Me gustaba mucho el cine europeo, Pier Paolo Pasolini, Ingmar Bergman, Federico Fellini. Y después descubrí a Leonardo Favio.
A los 18 años hice mi primer corto, El cumpleaños de Juan, que lo presenté en UNCIPAR y gané, aunque no entendía nada de cine. Lo filmé con una cámara súper 8. Se trataba sobre un pibe que festejaba su propio cumpleaños y se regala un pulóver, porque en la familia nadie le da cinco ni bola. Pero sobre el final viene un pibito de la casa de al lado y le dice “feliz cumpleaños”, que era lo que el esperaba de toda su familia. Al protagonista lo interpretaba yo, porque no conseguía a nadie que lo hiciera.
Ya en ese primer corto me di cuenta que me gustaba improvisar y me aburría escribir. Después dejé por el dibujo, hasta que en 1988 arranqué de vuelta con cortos en VHS.
No sé por qué, pero siempre tuve un sentido austero de la producción. Iba a un bar y preguntaba si podía filmar ahí. Yo siempre pensaba que nadie me iba a decir que no y jamás se me cruzó por la cabeza preguntar cuánto tenía que pagar por usar esa locación. Pero ese sistema de producción no nació del caradurismo, si no de la ignorancia.
Siento un amor incondicional por Labios de churrasco, mi primer largo. La filmé en VHS y muchos me despreciaban y decían que “hacía video”. Pero hoy 200 de las 400 películas que se pasaron en el último BAFICI eran en video. La volví a ver cuando hicimos la edición en DVD de la trilogía y la verdad es que la sentí muy fresca. De forma inconsciente, hice cosas que nadie hacía en ese momento, como poner la cámara y dejar que los pibes hablen. No había un cine como ese. Aunque hoy tal vez sería una película más.